Ya es oficial: el Congreso aprobó ayer el paro para los trabajadores autónomos. Ha pasado un año desde que se presentara la primera propuesta , durante el que las principales asociaciones del colectivo han hecho sus peticiones. Y, con ellas, han conseguido importantes mejoras en el texto que finalmente se ha aprobado. A saber: la posibilidad de capitalizar toda la prestación para volver a iniciar una actividad, la ampliación del tiempo máximo de prestación (de los 6 meses que se propusieron inicialmente, a 12), y la reducción del número de meses necesarios que transcurran entre una prestación y otra, de 18 a 12 meses.
Además, los autónomos se apuntan otro tanto: una prestación no contributiva de 425 euros mensuales durante seis meses para quienes hayan cesado su actividad después del 1 de enero de 2009. Para beneficiarse de esta figura, es necesario haber cotizado en el RETA durante tres de los últimos cinco años, y la media de ingresos familiares por persona no puede superar el 75% del salario mínimo.
¿QUÉ DEBES SABER?
- ¿Quién puede pedir la prestación? Para acceder es necesario estar dado de alta en el RETA (Régimen Especial de los Trabajadores Autónomos) o en el Régimen Especial de los Trabajadores del Mar.
- ¿Qué requisitos son necesarios? Para pedirla, hay que haber cotizado durante, como mínimo, 12 meses. Y además de ciertas causas como divorcio (si afecta al negocio), la violencia de género, la pérdida de licencia administrativa, ejecuciones judiciales o una fuerza mayor que obligue al cierre del negocio, habrá que acreditar pérdidas del 30% en un año o 20% en dos, sin tener en cuenta el primer año de actividad.
- ¿Qué tienes que hacer? La cotización para tener derecho al subsidio va asociada a la cotización por contingencias profesionales, por la que actualmente cotizan los autónomos en sectores de riesgo. Así, los trabajadores que no pertenezcan a estos sectores y hasta ahora no hayan cotizado por contingencias profesionales, deben modificar sus datos en la Seguridad Social y darlas de alta.
- ¿Cuánto se cotiza? Un 2,2% mensual. En el caso de quienes tengan que empezar a cotizar también por contingencias profesionales, será, obviamente, más.
- ¿Cuánto dura el subsidio? Dependiendo de los meses cotizados, la prestación dura, como máximo, un año. Para esto, hay que haber cotizado durante 4 años. El resto de la tabla de cotización es la siguiente:
- Entre 12 y 17 meses cotizados: 2 meses de prestación.
- Entre 18 y 23 meses cotizados: 3 meses de prestación.
- Entre 24 y 29 meses cotizados: 4 meses de prestación.
- Entre 30 y 35 meses cotizados: 5 meses de prestación.
- Entre 36 y 42 meses cotizados: 6 meses de prestación.
- Entre 42 y 48 meses cotizados: 8 meses de prestación.
- Más de 48 meses cotizados: 12 meses de prestación.
- ¿Cuánto dinero se recibe? El 70% de la base reguladora de los últimos doce meses. En la práctica, una media de 630 euros.
- ¿Qué implica? La prestación va unida a un plan de formación de 180 horas y al “compromiso de búsqueda activa” de ocupación.
- ¿A partir de cuándo puede solicitarse? a finales de octubre entrará en vigor y podrá empezar a solicitarse.
Según un estudio del Instituto de Empresa, la mitad de las empresas no aprovechan los beneficios que aporta el utilizar las redes sociales como medio de marketing viral. Cada vez más, las compañías utilizan estos medios y otros como los entornos de distribución audiovisual, como YouTube, para ganar notoriedad entre los consumidores. Estas actuaciones son valoradas muy positivamente entre los consumidores, ya que conceden cercanía a las marcas y por ende a sus productos. Alrededor del 60% de las compañías utiliza FaceBook como el medio por excelencia para sentirse cerca de sus clientes y provocar comentarios positivos sobre sus productos, aunque también el microblogging instantáneo de Twitter es ya conocido por las marcas, hasta el punto de que la mitad de ellas twittean sus noticias y novedades. Incluso algunos directivos cuentan con un perfil en estos canales, donde además ofrecen consejos prácticos para sacar el máximo partido a sus productos. Y los consumidores valoran este aspecto muy positivamente, ya que declaran sentirse “escuchados” y “cuidados” por la compañía.
Adicionalmente, los contenidos audiovisuales también ocupan un capítulo destacado a la hora de gestionar la presencia de las marcas en la red, hasta el punto de que el 34 y el 33 por ciento respectivamente, disponen de un canal en Youtube y Flickr para subir y colgar sus vídeos o fotos, aprovechando las ventajas del marketing viral y su rápida capacidad de difusión.
Por otro lado, el estudio llama la atención sobre el hecho de que las marcas con mejor reputación online no siempre coinciden con aquellas más activas en la Red, poniendo de manifiesto la importancia de saber escuchar a los clientes y, a la vez, optimizar sus inversiones en las redes sociales para garantizar su rentabilidad en términos económicos y de imagen.