Emprender en España tiene cierto mérito. Un emprendedor en nuestro país es una mezcla de un iluso como Don Quijote y un loco moderno, que siente que va en contra de la corriente general de la sociedad que le rodea y que muchas veces consigue confundirle para desistir en su épica batalla.
España necesita más emprendedores, más iniciativa, más innovación y posiblemente menos funcionarios de espíritu. En estos duros momentos económicos la crisis se está llevando por delante a los arriesgados e innovadores. Son tiempos difíciles en todo el mundo y nuestro país no es una excepción. Por eso, si cabe, es necesario tener gente capaz de asumir riesgos y lanzarse al vacío. Un reto complicado, que contrasta salvajemente con otras opciones muy controladas y seguras a nivel laboral; es algo así como saltar con red o lanzarse al vacío como estamos viendo en el caso de muchos autónomos.
Estos profesionales son muy necesarios, en primer lugar, porque todos, aportan iniciativa dentro de un momento mediocre e inmovilista. En segundo lugar, porque el emprendedor es el embrión del empresario que crea riqueza y valor.
Las instituciones, el sistema financiero y el capital riesgo, en muy contadas ocasiones, apoyan las iniciativas de nuestros emprendedores, y cuando las apoyan, lo hacen en ocasiones de una forma tan agresiva con el mentor del proyecto, que acaban estrangulándolo.
El Ministerio de Industria, innovación y Empleo ha aprobado la línea de crédito FAD-PYMES por la que se destinan cuarenta millones de euros a financiar los proyectos de exportación de las PYMES españolas en los países receptores del Fondo de Ayuda al Desarrollo.
La Secretaría de Estado de Comercio del Ministerio de Industria, Turismo y Comercio invita a empresas españolas a presentar operaciones de exportación, en adelante proyectos, susceptibles de ser financiadas con cargo a la línea de financiación, cuya convocatoria se desarrollará en régimen de concurrencia competitiva.
La convocatoria es para empresas españolas que cumplan con los requisitos para obtener la financiación con solvencia económica y financiera para ejecutar el proyecto.
Las solicitudes se presentarán en el Registro General del Ministerio de Industria, Turismo y Comercio y el plazo de presentación será de tres meses a partir de la publicación en el BOE.
La Organización de Profesionales y Autónomos (OPA) ofrecerá a las mujeres paradas un curso mediante el que se les ofrecerá formación para que puedan abrir su primer negocio.
OPA pondrá en marcha el programa “ Apoyo a la emprendedora” que, con una duración de tres meses, asesorará sobre la forma jurídica más adecuada para cada proyecto empresarial y orientará a las mujeres en aspectos fiscales y financieros, según explica en una nota de prensa.
Además les ayudará a elaborar los planes de empresa necesarios para poner en marcha el nuevo negocio. El curso formará a las futuras emprendedoras en nuevas tecnologías y fomentará el asociacionismo entre el colectivo como herramientas necesarias para poner en marcha el nuevo proyecto .